miércoles, 5 de junio de 2013

EpiCrim: criminología epidemiológica

A continuación, fragmentos del artículo de Mark M. Lanier, PhD, Epidemiological Criminology (EpiCrim): Definition and Application, que puede leerse completo en Journal of Theoretical and Philosophical Criminology, http://www.jtpcrim.org/January_2010/Epidemiological-Criminology-Definition.pdf.


 
Despite disparities some Epidemiology/Public Health and Criminology/Criminal Justice issues are so closely related as to be virtually inseparable in some areas, though few scholars have published anything that directly highlights their convergence.
Government (often Criminal Justice) policies may actually harm public health care efforts and the health of the society as a whole by creating and perpetuating dis-ease... 

(Why) does the Criminal Justice system continue to ignore health facts and create damage and social harm by advocating and enforcing the current marijuana policy? Obviously, “since they are only enforcing the law”. However, EpiCrim (Epidemiological Criminology) advocates a health-based Criminal Justice system that would argue that perhaps law should be designed to reduce rather than contribute to social harm, decay and dis-ease. Based on the gateway (to other drugs) hypothesis, both alcohol and tobacco should be criminalized as well, IF health is the priority...

The overriding concern should be the HEALTH of society, not puritanical, political or economic interests. Going back to the idea that crime is a reflection of a diseased society, policy should provide health, cures or remedies, as opposed to being a contributing factor... 

EpiCrim is one venue for addressing (crime as a) social plague. First, causal mechanisms must be identified; just as medical staff must identify and isolate causes to disease prior to effective treatment.
Health care professionals, both workers and researchers, within Criminal Justice environments are in a unique and favorable position to recognize victims of crimes that correctional officers, police and prosecutors may overlook.

miércoles, 13 de febrero de 2013

jueves, 31 de enero de 2013

miércoles, 23 de enero de 2013

viernes, 21 de diciembre de 2012

Yo soy el público de Adam Lanza (entre otras cosas)

Ahora que salió el tema de la salud mental, les comparto algunos datos (todos de la OMS o citados por la OMS) que ayudan a dar idea, en cifras, del costo de la enfermedad mental para los pacientes (o no), sus familias, y la sociedad. También de lo mucho que falta por hacerse para que las enfermedades del cerebro se traten con el mismo pensamiento científico y metódico que ha aliviado males en el resto del cuerpo. Y para que estas enfermedades se asuman como una prioridad incluso económica en todos los países. 

Cuando suceda algo así será menor el estigma, en la sociedad y en los propios servicios de salud, que restringe las posibilidades de tratamiento y recuperación. Se habrán ganado algunos derechos, y ciertas cosas que no se dicen estarán en el vocabulario. Los pacientes tendrán mayor esperanza y calidad de vida, pues ambas pueden reducirse notablemente con la enfermedad mental. Estará un poco más despejado el nubarrón de ideas equivocadas y tan aceptadas, tan malestar de la cultura siglo XX, que fomentan la estigmatización (hasta de la familia) y la falta de diagnósticos y tratamientos adecuados. 

Con mayor frecuencia, los pacientes mentales son víctimas de la medicina mal administrada, de la discriminación, y del abuso; con menor frecuencia —pero los hay— son agresores. Cuando la agresión no es un asunto moral sino de salud, éste puede (y debería) ser tratado con medicina de buena calidad, por el bien del paciente y de los demás. En cambio generalizar y señalar en los medios a quienes toman medicamentos no ayuda a evitar más episodios como el que tiene ocupada a una parte de la televisión de Estados Unidos estos días. Ojalá esas muertes terribles sirvan para salvar a muchos más de más muerte, de racimos de dolencias crónicas, y de otras situaciones que empobrecen la vida, derivadas del padecimiento inicial y que hacen que todo sea más complejo.

Una numeralia no transmite el precio que tienen las afecciones mentales en la vida diaria o en la cuenta larga de los perjudicados directa o indirectamente por ellas; a lo mucho es más concisa. Aquí va:

 
·Personas que sufren de padecimientos mentales en el Mundo: más de 450 millones. 

·Contribución de los padecimientos mentales a la carga mundial de morbilidad en 2004 (en muerte prematura y años de discapacidad): 13%.

·Contribución de las enfermedades mentales a la carga mundial de morbilidad (en años de discapacidad) en países de bajos y medianos ingresos: 25.3% y 33.5% respectivamente

·Personas con padecimientos mentales severos que no reciben tratamiento, en países de bajo y mediano ingreso: entre 76% y 86%. En países de ingresos altos: entre 35% y 50%.  

·Personas que se quitan la vida cada año en el Mundo: casi un millón —cifra un poco mayor a la suma de quienes mueren por todos los otros tipos de violencia.

·Aumento en el número de suicidios por cada 1% de aumento en desempleo en el Mundo: 0.79%.

·Aumento en el número de suicidios en Grecia entre 2009 y 2011, durante la crisis económica: 36%. Aumento en el número de suicidios en Suecia, durante la crisis bancaria de principios de los 90: cero

·Psiquiatras para 80 millones de habitantes en Etiopía: 26. 

·Personas con esquizofrenia en el Mundo: 24 millones. 

·Personas con esquizofrenia que reciben tratamiento adecuado: 50%. 

·Casos no tratados de esquizofrenia en los países subdesarrollados: 90%. 

·Costo del tratamiento de la esquizofrenia crónica: 2 dólares al mes por paciente.

·Lugar que ocupará la depresión entre las causas de discapacidad en el Mundo en 2020: 2º. Lugar que ocupará en 2030: 1º. 

·Lugar que ocupará la depresión en la carga mundial de morbilidad en 2030: 1º.

·Lugar que ocupa la depresión en años de vida sana perdidos entre mujeres entre 15 y 44 años: 1º. Lugar que ocupa la depresión en la carga mundial de morbilidad en mujeres de países de ingresos bajos o medios: 1º.

·Personas que reciben tratamiento, con frecuencia inadecuado, para la depresión, en el Mundo: menos de la mitad.

·Personas en Bélgica que buscan tratamiento durante el primer año después de iniciada una depresión: 14%.

·Frecuencia con la que obtiene tratamiento contra la depresión la mayoría de personas mayores afectadas en México, Perú y Venezuela: nunca.

·Proporción en Europa del costo de la depresión por retiro prematuro: 47%. Por inasistencia laboral por depresión: 32%. Proporción del costo por medicamentos antidepresivos: 3%.

·Personas viviendo con demencia en el Mundo: 35.6 millones. Personas con demencia en el Mundo calculadas para 2030: 65.7 millones (casi el doble). Y para 2050: 115.4 millones (más del triple que ahora).

·Nuevos casos de demencia en el Mundo: uno cada 4 segundos (7.7 millones al año).

·Muertes atribuibles a la demencia: 10% de los casos en hombres mayores de 65 y 15% de los casos en mujeres de más de 75 años.

·Costo per cápita por demencia en países de bajos ingresos según el Banco Mundial: 868 dólares. Costo en países de ingresos altos: 32, 865 dólares.

·Lugar que ocuparía la demencia en el mundo si su costo fuera la economía de un país: 21º (entre Polonia y Arabia Saudita).

 ·Dólares invertidos en investigación en cáncer por cada dólar en investigación en demencia: 26.5.  Y en investigación sobre enfermedades del corazón: 15.


 

domingo, 5 de julio de 2009

------------------------------------------------------------------ haikú (y fin de la primera etapa)


Moeyasuku Mata kieyasuki Hotaru kana
How easily it glows How easily it goes out The firefly
Chine-Jo

revista



jueves, 15 de enero de 2009

jueves, 1 de enero de 2009

martes, 30 de diciembre de 2008